Patronato

Para que el camino emprendido por la fundación sea potenciado económica y espiritualmente, consideramos que debe ser percibido como un camino compartido, entre organizaciones, grupos y personas que piensan que un cambio necesario es posible en relación con nuestra existencia y todo lo que contiene: el propio vivir, la relación con las personas, y la relación con todos los seres.

Seremos verdaderos compañeros de camino cuando compartamos y aunemos nuestro transitar espiritual y nuestro quehacer cotidiano, nuestra voluntad y nuestros anhelos; Integrando el hecho, la palabra, el pensamiento y el sentimiento, sin dejar que las fisuras entre ellos puedan ser deliberadas.

Creemos que para que pueda darse esa unión, debemos mostrarnos con claridad, y también pedir con la misma claridad.

Así pues, consideramos importante que los patronos consideren:

  • Que todas las formas de existencia, incluyendo la humana, están interrelacionadas y forman parte de un todo unitario. Cada ser individual es parte del todo, y el todo está representado en cada una de sus partes.
  • Que el modelo actual de desarrollo se basa en una percepción dual de la existencia que aliena al ser humano de la naturaleza, a los seres humanos unos de otros, y a las personas de sí mismas.
  • Que todos los seres animados e inanimados poseen un valor existencial intrínseco que trasciende valores utilitarios, por eso, se debe garantizar a todos el derecho a la vida, a la preservación, a la protección y a la continuidad.
  • Que los seres humanos y las otras formas naturales de la vida merecen un profundo y verdadero respeto, que se basa en el valor intrínseco, esencial e incondicional de la vida.
  • Que la naturaleza ni las personas pueden considerarse como recursos y fuentes de ingreso en función de un modelo de desarrollo y de relaciones sociales injusto y excluyente para las personas y la naturaleza.
  • Que las personas tienen la capacidad de percibirse y cambiarse a sí mismas y a su entorno.

Y, por ahora, creemos que deben ser:

  • Personas que pretendan superar la ética dual que aliena al ser humano de la naturaleza, entendiendo que el ser humano es una parte de la misma y asumiendo la propia responsabilidad en este proceso.
  • Personas que asuman la responsabilidad y el compromiso de buscar su propio equilibrio, la armonía de la familia humana y la de los demás seres y ecosistemas, con solidaridad y cooperación, en el respeto profundo a las diferencias, excluyendo todo tipo de dominación.
  • Personas que asuman la responsabilidad intransferible de ayudar a la evolución del conjunto de las relaciones humanas con la naturaleza.
  • Personas que cultiven la honestidad, la coherencia, el desprendimiento y la simplicidad, superando el individualismo, el consumismo y el utilitarismo.
  • Personas conocedoras de la paz genuina, que surge de la comprensión profunda y amorosa de los conflictos propios y compartidos, y de la consideración de los procesos y las actitudes además de los resultados.
  • Personas que perciben o comparten como propios los Fines con que se constituye esta Fundación.
  • Personas que no estén actuando, fuera de la fundación, contra los fines de la Fundación.