Presentación
La Fundación Mundonatura toma forma en enero de 2006, con la intención de realizar y fomentar aquellas acciones y actitudes que sirvan para la conservación de la Naturaleza y para la defensa de los derechos de los Pueblos Indígenas del mundo.
Desde hace décadas, las evidencias científicas, cuantifican el grado de alteración de la Naturaleza, y señalan rigurosamente que las actividades humanas de una minoría y el modelo de desarrollo devorador y despilfarrador, son los agentes responsables de tales cambios. La sociedad del desarrollismo mira para otro lado, y en sus vocablos se escinde de la Naturaleza pretendiendo que ésta es el medio, el entorno, el ambiente o el medio ambiente en el que realiza sus actividades sin que nada le ocurra.
Desde hace milenios, culturas y modos de descubrir el mundo, muestran una sabiduría que va mucho más allá de las toneladas de información o del pretendido conocimiento. Estas culturas y saberes hablan de que Todo es Uno, de que nada está desgajado, de que todo se imbrica y es interdependiente, y de que la escisión, la separación, es una ilusión que no ocurre. El ser humano, se perciba como se perciba, coexiste en el entramado de la vida, y su relación este entramado es de interdependencia.
Vivimos una profunda crisis en que la vida y la cultura pierden diversidad, en la que el pensamiento dominante aparenta ser el único, en la que el despilfarro es norma para unos e imposible para otros y en la que se legitiman el robo y el asesinato. La invitación de que otro mundo es posible es una realidad urgente y necesaria, y en este contexto de cambio, la imaginación y la vida bullen por todas partes. Es un tiempo de oportunidades y de oportunismo, de disfrute y de seriedad, de destrucción y de construcción. La Fundación Mundonatura surge aquí, ahora, en eso no es diferente.
El ánimo de la Fundación Mundonatura es recuperar la relación directa con la vida, con los alimentos y las estrellas, con la palabra y las acciones. En este complejísimo mundo de información, de actividades virtuales, y de relaciones escindidas, se plantea el reto de volver a vivir la sabiduría, el contacto real, las relaciones completas. En esta época de existencias huecas, reencontrar la esencia humana de recrearse en la existencia y recuperar nuestro papel como seres humanos.